La Organización Mundial de la Salud (OMS), Agencia Europea del Medicamento, la Organización Panamericana para la Salud (OPS), y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, en inglés) han ratificado sus reparos al uso de desinfectante dióxodo de cloro para tratar la COVID-19, es más, advirtieron que tiene efectos adversos en al menos ocho enfermedades.
No se ha demostrado que los productos de dióxido de cloro sean seguros y eficaces para ningún uso, incluyendo COVID-19, pero estos productos continúan estando a la venta como un remedio para tratar el autismo, cáncer, VIH/SIDA, hepatitis y la gripe, entre otras condiciones, a pesar de sus efectos nocivos.
Tras surgir el virus COVID-19, una de las organizaciones mundiales y de referencia para la producción de fármacos, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, en inglés) ratificó en abril de este año que no hay «ninguna evidencia científica que apoye su seguridad o eficacia, y presenta riesgos considerables a la salud de los pacientes».
En la página oficial de la FDA informa que emitió una carta de advertencia a una empresa que “está comercializando productos fraudulentos y nocivos” conocidos como “Miracle Mineral Solution” (solución mineral milagrosa o suplemento mineral milagroso) para la prevención y tratamiento de la “enfermedad del nuevo coronavirus 2019” (COVID-19).
La FDA teme que los productos que afirman “fraudulentamente que curan, tratan o previenen enfermedades graves como el COVID-19” pueden causar que los consumidores se demoren en buscar o detengan un tratamiento médico apropiado, lo que puede resultar en daños graves y mortales.